MARGARETE SCHÜTTE-LIHOTZKY

Margarete Schütte-Lihotzky (23 de enero de 1897, Viena – 18 de enero de 2000, Viena), fue la primera arquitecta austriaca. Es internacionalmente reconocida por el proyecto de la denominada cocina de Frankfurt en 1927. Schütte-Lihotzky se graduó en 1918 y trabajó desde 1921 en el Secretaría de vivienda de Viena, con Adolf Loos como arquitecto jefe, proyectando viviendas y equipamientos domésticos. Ambos compartían la visión política y el interés en las estrategias economizadoras de la racionalización, como la reducción de los espacios de la vivienda a partir de la disminución funcional de sus componentes. Desde sus inicios Schütte-Lihotzky dedicó gran esfuerzo a mejorar los espacios de los trabajos domésticos tanto desde la teoría, la política como el proyecto, consideraba que esclavizaban a las mujeres.

En 1925 Ernst May la convocó para trabajar en Frankfurt para que incorporara sus propias ideas y experiencias de racionalización de la organización doméstica al programa de vivienda popular. En los primeros proyectos, que comenzaron a construirse en 1926, se instalaron la que será conocida como “cocina de Frankfurt” en la que Schütte-Lihotzky aplica todos los conocimientos que ya tenía desarrollados para el ahorro de trabajo en la organización doméstica. La cocina transformó la vivienda moderna, estaba pensada a partir de la eficiencia en el trabajo diario, con superficies metálicas y azulejadas de fácil limpieza, la relación modular de las partes y los avances tecnológicos. La cocina era un sistema modular, el primero en la historia, para abaratar costes con sistemas de elementos de fabricación en serie y que permitía variar su conformación y medida dependiendo el tipo de vivienda en la que se colocara.

En los proyectos innovadores de Frankfurt fueron muy importantes las aportaciones de Schütte-Lihotzky sobre las necesidades derivadas de diferentes experiencia vitales, como mujeres solas o parejas jóvenes, abogando por viviendas con programas específicos, sin que esto significara la segregación en grupos homogéneos sino todo lo contrario. Ella y su marido, el arquitecto Wilhelm Schütte, casados en 1927, vivieron en una de los nuevos apartamentos para parejas jóvenes de la Siedlung Praunheim.

Margarete Schütte-Lihotzky y Ernst May fueron quienes más difusión realizaron sobre los principios de las nuevas edificaciones. En la revista Das Neue Frankfurt, fundada por May, y en revistas internacionales y conferencias Schütte-Lihotzky argumentaba que: en Frankfurt eran los ingresos de las personas y no los ideales formales los que determinaban los proyectos; la racionalización y fabricación en serie son necesarias para obtener alquileres más bajos; la racionalización de la organización doméstica sirve especialmente para tener más tiempo para la educación de hijos, la cultura, el tiempo libre y el deporte; para construir viviendas mínimas es necesario determinar la necesidad mínima de superficie por familia; siendo imprescindibles los servicios domésticos centralizados. Schütte-Lihotzky confiaba en la liberación de la mujer por medio de la racionalización y del ahorro del tiempo utilizado en las tareas domésticas. A pesar que desde la actualidad pudiéramos criticar que no hubiera planteado la ruptura del rol de la mujer como única responsable de las tareas domésticas, sus planteamientos fueron muy progresistas, generando uno de los progresos más significativos desde la arquitectura, tanto cualitativos como cuantitativos, para la mejora de la calidad de vida de las mujeres.

En octubre de 1930 Margarete y Wilheim dejan Frankfurt junto a Ernst May y 17 arquitectos más para seguir trabajando en las nuevas ciudades y conjuntos de vivienda de la Unión Soviética. Schütte-Lihotzky será la responsable de los proyectos de edificios para la infancia. Desde Moscú realizaron diversos viajes por la Unión Soviética, en 1934 se extendieron a China y Japón, coincidieron en éste con Bruno Taut y su mujer exiliados. En China, dieron una serie de conferencias y Schütte-Lihotzky por encargo del gobierno redactó los criterios rectores para los jardines de infancia.

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A principios de 1937 la pareja Schütte-Lihotzky abandonan la Unión Soviética y en agosto de 1938 se trasladaron definitivamente a Turquía, para trabajar en la Academia de Bellas Artes de Estambul, y proyectar escuelas para el ministerio de educación, por intermediación de Bruno Taut. Allí Margarete Schütte-Lihotzky se unió a la resistencia austríaca, por lo que entrará en Austria de manera clandestina en 1940, siendo atrapada por la policía, y condenada a pena de muerte, permutada por 15 años de cárcel. Estuvo presa hasta la liberación de Viena en 1945. En 1985 publicó un libro que recoge sus su experiencia de la guerra desde la resistencia y la cárcel Erinnerungen aus den Widestand, 1938-1945.

En febrero de 1947 el matrimonio vuelve a Viena, donde ejercieron la profesión tanto en proyectos conjuntos como individuales, se separaron en 1951. Entre 1946 y su muerte en el año 2002, Margarete Schütte-Lihotzky, permaneció muy activa en la profesión, haciendo especialmente proyectos de viviendas y jardines de infantes; dando conferencias; participando en los dos primeros CIAM de la postguerra. Sin embargo, su compromiso con el socialismo hizo que no recibiera los encargos acorde a su experiencia y prestigio.

Fundó con Lina Loos la Unión de las Mujeres Democráticas de Austria, de la que fue nombrada presidenta en 1948, y desde 1969 presidenta honoraria. En el primer Congreso de la Federación Internacional de Mujeres Democráticas reclamaba: el mantenimiento del sueldo durante enfermedades de los hijos para mujeres trabajadoras; modificaciones del derecho conyugal [1](modificado en Austria, en el sentido que ella reclamaba en 1976); el derecho a participar en la elección de los estudios y trabajo de los hijos; la condición de comunes de los bienes adquiridos durante el matrimonio; un día al mes para asuntos domésticos a las trabajadoras, y, entre otras, el reconocimiento de las labores de ama de casa como profesión.

Casi al final de su vida recibió numerosos reconocimientos: en 1978 al mérito por la liberación de Austria; en 1980 el premio de arquitectura de la ciudad de Viena; en 1987 la medalla Prechtl del Politécnico de Viena y en 1997 la Cruz de Honor de oro, máximo reconocimiento de Austria. Falleció en Viena el 18 de enero de 2000.

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LUIS LACASA

Luis Lacasa nació en Ribadesella, España, en 1899. Realiza los tres primeros cursos de arquitectura en Barcelona, pero en 1918 se traslada junto con su familia a Madrid, donde termina sus estudios en 1921 junto a otros grandes arquitectos como Arnal, García Mercadal o Colás. En este mismo año viaja a Alemania para ampliar sus conocimientos sobre la técnica del hormigón armado, pero termina especializándose en urbanismo en la Oficina de Urbanización de Dresde, en la que estudia hasta 1923. Durante su estancia en este país tiene la oportunidad de conocer a fondo el urbanismo y la arquitectura alemana, inglesa y francesa, además de visitar la Bauhaus.

Tras su vuelta a España en 1923, Lacasa se da rápidamente a conocer gracias a las múltiples conferencias que da sobre el urbanismo alemán, a sus artículos publicados en la revista Arquitectura (de la que forma parte del comité de redacción a partir de 1924) y a los numerosos concursos de arquitectura y urbanismo que gana, como el concurso para la Fundación Rockefeller(1927-1928), junto a Sánchez Arcas; el concurso para el Hospital Provincial de Logroño(1930); el concurso para el Hospital Provincial de Toledo (1931), junto a Sánchez Arcas y Solana; el concurso de pueblos en los márgenes regables del Guadalquivir (1934), en colaboración con Martí, Esteban de la Mora y Torroja; o el concurso para el Plan de Extensión de Logroño (1935).

Forma parte del grupo que organiza el I Congreso Nacional de Urbanismo y participa en el XI Congreso de Arquitectura en 1925. Es nombrado secretario del IX Congreso de Arquitectura en 1926 y en 1930 participa en la creación del Colegio de Arquitectos. Su intensa labor dentro del panorama arquitectónico español y sus amplios conocimientos urbanísticos le valen para entrar a trabajar en la Oficina Técnica de la Ciudad Universitaria en 1927, y dirigir y organizar la Oficina de Urbanización del Ayuntamiento de Madrid a partir de 1931. Tanto en una como en otra, Lacasa practica fundamentalmente el urbanismo: en la Ciudad Universitaria hace un planeamiento local, mientras que en la Oficina de Urbanización hace un planeamiento urbano.

En la Ciudad Universitaria, una de las obras más representativas del período de transición de la monarquía a la República, además de sus trabajos de planeamiento urbano, proyecta y dirige las obras de los campos de deporte (1930), junto a Sánchez Arcas, y un grupo de residencias con dormitorios, biblioteca, sala de reuniones, comedor y cocina (1935). Trabajando en la Oficina de Urbanización del Ayuntamiento de Madrid colabora en diversos proyectos para esta ciudad, como el proyecto de extensión (1931), junto a Colás y Esteban de la Mora, y el proyecto de reforma interior (1933).

Tras convertirse en un conocido arquitecto, es enviado como Arquitecto Jefe para la construcción del Pabellón de España en la Exposición Universal de París de 1937. Para su realización Luis Lacasa colabora con el también español Josep Lluis Sert. Antonio Bonet Castellana que se encuentra por entonces trabajando en París en el estudio de Le Corbusier participa también en la dirección de las obras. Lacasa vuelve a España en 1938, pero un año más tarde se ve obligado al exilio, trasladándose a Moscú, donde trabaja como arquitecto en la Academia de Arquitectura de la URSS hasta 1941.  Luis Lacasa Navarro fue uno de los tres arquitectos españoles (los otros fueron Manuel Sánchez Arcas y Bernardo Giner de los Ríos) que en 1940 el franquismo victorioso inhabilitó a perpetuidad tras la Guerra Civil para el ejercicio público y privado de la profesión, en el correspondiente procedimiento de depuración

En sus “Notas autobiográficas” (Escritos 1922-1931), publicadas diez años después de su muerte – y uno después de la de Franco – por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, recuerda Lacasa la decisión de su compromiso político que le llevó finalmente al Partido Comunista y al exilio en la URSS. Tras haber intentado reformar la situación de la arquitectura y del urbanismo en la España de los 20 en el ámbito profesional. Vivió el exilio principalmente en la Unión Soviética, con un interludio en China vinculado por una parte, a Sánchez Arcas que permanece allí hasta su traslado a Polonia y su posterior marcha a Berlín,  y por otra con la familia Sancha, que termina en vínculo matrimonial con Soledad, traductora de Álvarez del Vayo, hermana de Clara, casada con el escultor Alberto (Sánchez). La vida personal y arquitectónica de Luis Lacasa terminó decidiéndose, como la de tantos españoles, en el torbellino de los conflictos de la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Nunca más dirigió una obra y su exilio fue un amargo período de supervivencia como reflejan sus Memorias inéditas

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Luis Lacasa intentó regresar a España en 1960, pero tras haber obtenido un permiso para visitarla, fue obligado a abandonar el país al cabo de un mes en circunstancias mezquinas, que Carlos Sambricio resume así

“El viaje, en lo personal, entiendo fue un éxito enturbiado por un mal final: recibido afectuosamente por un Fonseca (el antiguo “camisa vieja”, también caído en desgracia desde 1939 por su enfrentamiento con Bidagor y relegado desde el final mismo de la Guerra a cargos menores) que alentaba, ayudaba y apoyaba –por lo que reconoce el propio Lacasa en sus Memorias– el retorno del exilado así como por un Rafael de la Hoz (quien prometía pasarle encargos, caso consiguiera volver) y con palabras de ánimo por parte de Pedro Bidagor, las dificultades vinieron de un Miguel Ángel García Lomas –Director General de Arquitectura– quien forzó su expulsión del país, conminando la policía a Lacasa a marchar en un plazo máximo de 24 horas. El obligado retorno –llegado a Moscú– le conduciría al desánimo, a “… una sensación de imposibilidad de irme a otra parte; y más concretamente, de volver a España””. (El exilio arquitectónico en el este de Europa, p. 239). García Lomas fue el último alcalde franquista de Madrid, posterior a Arias Navarro y murió en el cargo en 1976. Antón Capitel lo considera “algo así como el comisario político de Franco para cuestiones de arquitectura” (“Mis memorias de la Escuela de Arquitectura“)

Tras ser expulsado de nuevo de España en 1960, desanimado vuelve de nuevo a Moscú, donde trabaja en el Instituto de Historia del Arte de la Academia de Ciencias, realizando varios trabajos sobre arquitectura contemporánea de Occidente hasta su muerte. Luis Lacasa falleció en Moscú en 1966.

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ALESSANDRO MENDINI

Arquitecto, diseñador y artista, Alessandro Mendini nace en Milán en 1931. Mendini comenzó su carrera en la oficina del artista y diseñador Marcello Nizzoli, después de completar su licenciatura en arquitectura en el Politecnico di Milano en 1959. En 1970 abandona el diseño arquitectónico y se dedica al periodismo especializado en arquitectura y diseño.

Es director de la revista Casabella de 1970 a 1976 y el año siguiente funda Modo, que dirige hasta 1979. Ese mismo año, Giò Ponti le asigna la dirección de Domus, encargo que conserva hasta 1985. A distancia de 25 años, a partir de marzo de 2010, retomó la actividad de dirección de la revista durante un cierto período.

En los años setenta Mendini participa en la mayor parte de las experiencias de Radical Design que surgen en este período. Es uno de los fundadores en 1973 de Global Tools, un grupo que hace parte del contradiseño y se opone intensamente a la tradición. En 1979 se unió a Studio Alchimia, un colectivo experimental que ofrecía una alternativa a las reglas estrictas del modernismo, en lugar de eso, favorecía los colores vivos y la decoración. Su trabajo allanó el camino para el grupo Memphis, creado por el miembro del estudio Ettore Sottsass.

Durante este tiempo completó el sillón Proust, una de las sillas más emblemáticas y revolucionarias del siglo XX. Combinaba una forma barroca con un patrón de superficie puntillista, lo que significa que su marco de madera y tapicería estaban cubiertos por cientos de diminutos puntos pintados a mano. En una entrevista con Dezeen en 2015, Mendini describió a Proust como «un ejercicio intelectual». «Esta silla es muy cara. No tiene ninguna función. Es sólo para divertirse», dijo. «Pero el puntillismo es una teoría real. Porque si cada punto es bueno, todo el objeto es bueno».

Mendini estableció su práctica arquitectónica en 1989 con su hermano Francesco, llamado Atelier Mendini, en Milán, donde trabajó hasta su muerte en 2019. Los proyectos clave incluyeron el Museo Groninger en los Países Bajos, un edificio con una torre amarilla vibrante; Museo di Omegna, un edificio posmoderno sin vergüenza en el norte de Italia, el complejo teatral Teatrino della Bicchieraia en el centro de Italia, la nueva piscina olímpica en Trieste, un edificio torre en Hiroshima (Japón) y otros edificios situados en Europa y los Estados Unidos. En Corea del Sur, el Atelier Mendini diseñó la sede de la Triennale de Milán en Incheon, y en Seúl desarrolló distintas obras de arquitectura, interiorismo y diseño.

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También colaboró ​​con las principales marcas de diseño industrial, incluida Alessi, para la cual diseñó los utensilios de cocina Anna y una versión de la cafetera Moka Espresso. Crea objetos, mobiliario, ambientes, pinturas, instalaciones y arquitecturas. Colabora con empresas internacionales como Magis, Philips, Cartier, Bisazza, Swatch, Hermès, Venini y es consultor de distintas industrias, incluso en el Lejano Oriente, con el objetivo de estudiar y delinear los problemas de imagen y diseño.

  

Fue profesor de diseño en la Hochschule für Angewandte Kunst de Viena y es profesor honorario en la Academic Council de la Academia de Bellas Artes de Guangzhou (China). Organizó varias exposiciones y seminarios en Italia y en el extranjero y sus trabajos están expuestos en numerosos museos del mundo. Mendini comenzó a trabajar en el periodismo en 1970, cuando el diseño radical estaba en su apogeo. Editó la revista Casabella de 1970 a 1976, luego cambió a la revista Modo en 1977. Su dirección en Domus, desde 1979 hasta 1985, proporcionó una ideología crítica a los diseños posmodernos que él y sus contemporáneos estaban produciendo. El arquitecto también cofundó la Academia Domus, que hoy es una de las escuelas de diseño de posgrado más importantes de Italia.

 

Durante su carrera fue una figura clave en el movimiento de diseño radical de la década de 1960, así como en el movimiento posmoderno que siguió, Mendini produjo obras influyentes de arquitectura, diseño de interiores, muebles e iluminación. Pero también fue un importante teórico, que se desempeñó como editor de las revistas de diseño italiano Casabella, Modo y Domus.  El diseñador y experto en posmodernidad Adam Nathaniel Furman,  describió a Mendini como «una figura de importancia asombrosa y una mente hermosa que ayudó a abrir horizontes». «Él nos dejó un legado a todos nosotros que, por un lado, habla por sí solo a quienes están dispuestos a escuchar, y por el otro requiere una defensa sólida contra aquellos fundamentalistas estéticos que lo descartarían de sus manos puritanas». La crítica italiana

 

Francesca Oddo describió a Mendini como «el protagonista de una verdadera revolución en el diseño». Escribiendo para Abitare, dijo: «Brillante, visionario, siempre interesado en explorar diferentes disciplinas, en sus 87 años de vida nunca dejó de pensar en el hombre, entendido como ‘cuerpo, psique y espíritu’, como centro del proyecto. . » La silla Proust es un icono del siglo XX.

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Galerie Kreo, que organizó una muestra del trabajo de Mendini en 2001, dijo que fue un honor trabajar con Mendini «en los últimos 20 años». «Su sensibilidad, generosidad, vitalidad e integridad son y seguirán siendo un ejemplo para todos», dijo. En 2014 fue galardonado con su tercer Compasso d’Oro a la carrera, el European Prize for Architecture 2014 en Chicago y el grado Honoris Causa de la Academia de Bellas Artes de Wroclaw en Polonia. Falleció en Milán a la edad de 87 años el 18 de febrero de 2019.

 

Fuente: http://www.c-bentocompany.es/152239183/6728805/posting/alessandro-mendini

Creditos: Carlos Bento Company

El uso de los materiales ecológicos en la construcción actual ¿Lo conoces?

En la actualidad se hace necesario que la industria de la construcción tenga que producir materiales reciclables, que no tengan efectos tóxicos sobre el medio ambiente ni el hombre. Se debe utilizar en lo posible materiales de origen natural, procurando que sean de recursos naturales renovables; que sean materiales cuyo costo de transporte sea bajo y de menor consumo energético en su producción.

Se están produciendo grandes cambios en la construcción y la arquitectura, esto se debe esencialmente al auge de las ideas de sostenibilidad, eficiencia energética y respeto por el medio ambiente. El acero, él ladrillo y el cemento son los materiales más usados en el sector construcción, sin embargo, son costosos desde el punto de vista energético y ambiental.

Entonces, se hace necesario la búsqueda de nuevos materiales para usar en el futuro, que sean fácil de conseguir, sus costos sean sustentables y resguarden nuestro ambiente. Actualmente se quiere sustituir el ladrillo tradicional por otro material que resulte mas barato, eficiente y no sea contaminante. Se quiere lograr que tenga el mismo tamaño conserve las mismas formas y que sea una buena alternativa para la construcción.

Grandes novedades en la fabricación de un nuevo ladrillo

El Durabric, es un ladrillo que se fabrica mezclando agua, tierra y cemento, comprimiendo la mezcla en un molde, dejándola fraguar sin utilizar el fuego; lo que permite salvar gran cantidad de arboles por unidades de viviendas. Este innovador ladrillo reduce el efecto invernadero sobre el ambiente.

 

El Biomason, es un ladrillo ecológico que se genera a partir de microrganismos, es una alternativa que no genera CO2 en su producción y es mas económico. Este se crea a temperatura ambiente, alimentando a los microorganismos con arena; creando condiciones para que empiecen a producir cristales, que dan origen a un nuevo ladrillo.

El mundo esta en constante cambios y se hace imprescindible el mejor uso de los recursos naturales, para proteger definitivamente nuestro medio ambiente. Es necesario que las construcciones sean respetuosas con nuestro hábitat, para vivir en un mundo mejor.

 

Referencias:

https://www.arrevol.com/blog/7-materiales-del-futuro-en-la-construccion

http://www.unne.edu.ar/unnevieja/Web/cyt/com2004/7-Tecnologia/T-083.pdf